domingo, 16 de enero de 2011

LOS CUATRO PALOS DE LOS ARCANOS MENORES DEL TAROT




Los cuatro palos del Tarot, simbolizados por la Vara, la Copa, la Espada y el Pentáculo, son descripciones de las experiencias en cuatro dimensiones o esferas distintas de la vida. 
Comprenden todas las facetas de las experiencias vitales. Descubren con mayor detalle y a un nivel más personal el camino arquetípico retratado por los veintidós Arcanos Mayores del Tarot.



Cada palo de los Arcanos Menores se puede dividir en dos grupos: las cartas numeradas del 1 al 10, y las figuras, Sota o Paje, Caballo o Caballero, Reina y Rey. Los naipes numerados muestran las experiencias corrientes de la vida. Las figuras se distinguen de las demás cartas menores porque no describen acontecimientos o experiencias sino tipos de carácter o dimensiones de la vida que se pueden retratar como figuras humanas.

Los filósofos de la antigüedad distinguían cuatro energías básicas que conforman el Cosmos y el Hombre: Fuego, Agua, Aire y Tierra.




  PALO DE VARAS, BASTOS, BASTONES, CETROS O FUEGO  




El Palo de Varas corresponde al Fuego. Esta energía se asocia al principio masculino, a la mente consciente y racional del hombre, a la energía vital o de deseo que impulsa a vivir experiencias vivenciales. Confiere fuerza de voluntad, poder personal, optimismo, entusiasmo, imaginación creadora, audacia para idear proyectos y luchar por ellos, empuje para afrontar riesgos.

Del antiguo elemento Fuego se decía que salía espontáneamente de la nada y podía alterar y transformar cualquier cosa que tocara sin ser transformado él mismo. El Fuego es volátil, cambia de forma, no es ni sólido ni líquido, reduce con sus llamas los objetos a sus componentes más básicos modificando su naturaleza. Así se comporta, también, esa fuerza que nos inspira a vivir y a desear, que puede sacar imágenes de la nada y transformarlas en objetos concretos en el mundo físico, llenándolas de sentido. El símbolo del basto está relacionado con la vara del Mago (Arcano Mayor, I), que por medio del poder del deseo y la voluntad, puede dar vida a las ideas de su imaginación.

Las catorce cartas de Bastos describen el desarrollo de esta fuerza vital que todos llevamos dentro, los desafíos que encuentra en el mundo exterior, los usos que se pueden hacer de ella, y los peligros que encierra el desear sin juicio ni sentido común.




  PALO DE COPAS, CÁLICES, CORAZONES O AGUA  





El Palo de Copas corresponde al Agua. Esta energía se asocia al principio femenino, a la mente subconsciente del hombre, al mundo del sentimiento, de la emoción, de la intuición. Es la profundidad del mundo inmaterial, la vida interior, el reino onírico. Confiere poder para empezar a dar forma a las ideas creadas por el Fuego (principio masculino) ya que es el útero que recibe la semilla masculina para gestarla.

Del antiguo elemento Agua se decía que surge toda la vida. El agua, al igual que el sentimiento, es fluida, informe, cambiante e impalpable, aunque, a la vez, real y poderosa. Los ritmos y las profundidades del mar son al mismo tiempo hermosos y peligrosos, como hermoso y peligroso puede ser también lo emotivo y sentimental.

Las catorce cartas de Copas describen el desarrollo de los sentimientos a través de la vida, las maneras típicas en que nuestras emociones varían y se intensifican a través de las experiencias humanas, y los tipos de carácter que encarnan el mundo del sentimiento en su forma más pura.






  PALO DE ESPADAS, PICAS, O AIRE  




El Palo de Espadas corresponde al Aire. Esta energía se asocia al mundo mental del hombre. Es fruto de la unión del Fuego (principio masculino-impulso creador) y el Agua (principio femenino-reino emocional), por lo que contiene cualidades de ambas energías. Representa el poder del pensamiento para proporcionar una estructura a las ideas creadas por el Fuego e irrigadas por el Agua.

Del antiguo elemento Aire se decía que, al ser invisible, era el soplo que concebía la idea creadora antes de que ésta se manifestara. La espada es el pensamiento abstracto que precede y da estructura a todo acto de creación. El doble filo de la espada simboliza el poder ambivalente de la mente que puede con su agudeza ver con claridad la situación más oscura e incomprensible, pero que puede también dividir y crear una confusión caótica con su filo cortante.

Las catorce cartas de Espadas describen el desarrollo de esta facultad racional en sus dos formas, la oscura y la luminosa, a través de los conflictos, de las disputas y de las divisiones que los pensamientos pueden provocar.




  PALO DE OROS, PENTÁCULOS O TIERRA  






El Palo de Oros corresponde a la Tierra. Esta energía se asocia al mundo material y al cuerpo físico del hombre. Es el resultado de la unión del Fuego (principio masculino-impulso creador), el Agua (principio femenino-reino emocional) y el Aire (reino mental), por lo que contiene cualidades de estas tres energías. Confiere poder para materializar lo que estaba en estado potencial, para dar envoltura física a las ideas en proceso de gestación.

Del antiguo elemento Tierra se decía que es el mundo de la forma, el barro del que hemos sido formados y al que tendremos que volver. La Tierra puede ser cultivada y moldeada, gracias a ella podemos crear obras. Es también la exigencia de dinero para cubrir nuestras necesidades diarias. 

El Pentáculo es la moneda de oro que lleva en su centro la "estrella de cinco puntas", atribuida a Hermes, dios griego de los comerciantes y de la economía. La moneda representa las riquezas materiales exteriores, la abundancia y la salud física. La estrella está relacionada con nuestro sentido de auto-valoración, puesto que simboliza las riquezas internas o del alma.

Las catorce cartas de Pentáculos describen las necesidades físicas, los desafíos, las contrariedades y recompensas del mundo terrenal.



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